Quiero decir que me impresiono por la belleza de sus monumentos, amplias avenidas y el hermoso Danubio partiendo la ciudad en dos Buda (ciudad antigua) y Pest (moderna) y la historia de tan bonita ciudad cruzada por sus nueve puentes.
En la parte alta y tras cruzar el gran río por un hermoso puente llamado de las Cadenas, llegamos a un funicular alcanzamos "Budavari Palota" o lo que es igual el Palacio del Castillo una construcción impresionante donde parece ser que nunca llego a residir la realeza sino que era utilizado para hospedaje de las grandes visitas y que alberga en sus entrañas el Museo Nacional con sus exposiciones de pintura y escultura, la Biblioteca Nacional y el Museo de historia de Budapest.
Quiero hacer hincapié en el Bastión de los Pescadores con sus siete torres que recuerdan las siete tiendas de campaña de las tribus magiares que se asentaron allí, justo enfrente nos encontramos con la espectacular iglesia de Matias.En esta parte alta de la ciudad da gusto poder pasear sin prisas por sus calles empedradas en las que nos encontramos con restaurantes y tiendas llenas de souvenirs que hacen la delicia de los turistas.
En la parte de Pest nos encontramos con una gran sinagoga judía con la sombría belleza del Monumento al Holocauto encima de la fosas comunes cavadas durante el fascismo húngaro entre 1944-45 teniendo en cada una de sus hojas escrito el nombre de uno de los mártires de la barbarie.
La famosa calle Andrassy ut llamada en su tiempo la avenida de los Campos Elíseos, donde nos encontramos con el Teatro de la Opera que es uno de los más bellos de Europa, además pudimos cenar en un restaurante justo al lado el " Belcanto" donde los camareros cantan famosas arias de opera mientras sirven los platos.
Tenemos al final de la avenida la impresionante Plaza de los Héroes, la plaza es un conjunto de monumentos arquitectónicos formando dos edificios distintos El Museo de las Artes y el Museo de la Bellas Artes. Tiene un monumento central que es el Monumento al Milenio una altísima columna coronada por al ángel Gabriel, y la Tumba al Soldado Desconocido.
Para acabar el recorrido por esta bella ciudad he dejado el Parlamento, edificio gótico cuyas agujas parecen no tener fin situado a orillas del Danubio y terminado de construir a principios del siglo XX en 1904 , se tardo casi 20 años en su construcción.
Tras una larga cola pudimos acceder a su interior y ver las salas que albergan las dos cámaras del parlamento húngaro y donde se reune el gobierno de la nación.
Resumiendo una ciudad donde realmente se disfruta del Danubio, de sus gentes amables y de su cocina.
Recomendada.





